El Parque Salazar
El Parque Salazar se llamaba así en honor del Teniente FAP Alfredo Salazar Southwell, héroe de la
aviación, y fue inaugurado en 1,953. De allí data la estatua central, que no se ha movido.
Leamos algo de lo que el escritor Mario Vargas Llosa recuerda de dicho parque:
"El Parque Salazar era el sitio más bonito de Miraflores, y tal vez de Lima. Allí terminaba la ciudad, en un acantilado cortado a pico, y golpeado por las olas. Lo bonito del Parque Salazar era su intimidad, su limpieza, el verde intenso de su césped, sus arriates de flores, y la multitud de árboles, arbustos y arbolitos que lo erizaban y que a cada paso creaban pequeños enclaves de soledad."
En los sesentas y setentas era común ver, pegados a la Avenida, vendedores de globos y pelotas de plástico, algodón de caramelo, aviones de tecnopor y otras cosas más para los niños.

La siguiente vista parcial data de 1,978.



Lamentablemente, en 1,997 un alcalde tuvo la "brillante" idea de que, en aras de la "modernidad" y el "desarrollo", el Parque Salazar y la
Concha Acústica ( y con ella el Restaurant Rincón Gaucho ) fueran destruidos para hacer allí un
mamarracho arquitectónico conocido como Larcomar, terminado en 1,998, con un área total construida de 49,783 metros cuadrados, repleto de restaurantes de comida rápida, café y helados al paso y un cine multiplex, junto con unas platerías y otros negocios diversos.
No incluimos fotos del mencionado mamotreto por razones obvias; sólo queremos despedir esta sección con palabras del mismo Vargas Llosa: "Adiós, parquecito Salazar de antaño: descansa en paz."